Nueva fase en la exportación de rollizos a China: carga en Ibicuy

pino a china
Buque carguero Sea Hawk en aguas del río Uruguay.

A pedido de Desarrollo Forestal, el ingeniero Juan Morales -gerente Forestal de Masisa Argentina- redactó un artículo periodístico en el que desarrolla detalles de las exportaciones de rollizos de pino a China. Es un negocio que comenzó el año pasado y tiene dos condiciones necesarias: posibilidad de utilizar en Argentina ferrocarriles y puertos. Texto completo.

Sea Hawk (ver foto adjunta) es el sexto barco que carga rollos de pino con destino a China, pero con una particularidad: completó su carga en el Puerto de Ibicuy (34.000 toneladas de rollos), iniciando así una nueva fase que busca una mayor complementariedad entre los puertos de Entre Ríos. Esto no hubiera sido factible sin el trabajo desarrollado para habilitarlos y fomentar el uso de estas vías fluviales.

La reactivación del tren que transportó madera desde Estación Tapebicuá (en Paso de los Libres, Corrientes), hasta Estación Holt (en Ibicuy, Entre Ríos), quebró una inercia de más de 20 años.

La reactivación del Puerto de Ibicuy y la complementariedad del tren permiten seguir buscando la eficiencia y la mejora logística que posibiliten exportar rollos de pino a Asia, a la vez que buscar una eficiencia que mejore y dé continuidad al negocio.

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Acopio de rollizos en el puerto de aguas profundas de la localidad entrerriana de Ibicuy.

Logística, clave

La logística es la clave de toda la operación. La distancia que existe entre el bosque y los puertos -de más de 400 kilómetros a Concepción del Uruguay-, es una limitante que debe ser mejorada a través de la eficiencia en la logística.

De esta forma, la operatividad del Puerto de Concepción del Uruguay, y luego la recarga del barco en Ibicuy o en Montevideo son clave para poder sostener el negocio, dando diversas alternativas de manejo complementario que ayudaran a seguir desarrollando éste y otros negocios de la región mesopotámica.

Cuando se va a mercado externos, se debe ser extremadamente eficiente en los costos. LA razón es que nuestros bosques están alejados de los puertos y somos tomadores de precios CIF (acrónimo del término en inglés Cost, Insurance and Freight, “Costo, seguro y flete, puerto de destino convenido”).

Luego hay que buscar que en toda la cadena se pueda ser más eficiente; y es claro que los puertos argentinos tienen mayores costos. No sólo por operatividad (prácticas de río), sino que luego los organismos internos también tienen un costo más alto que los países vecinos. Y a eso hay que sumarle que las retenciones representan un porcentaje relevante respecto del margen del productor forestal.

Pero, sin duda, apostamos que todas estas dificultades se vayan mejorando a medida que se pueda apreciar en toda su dimensión, lo que representa para el sector y la actividad del país lograr desarrollar un negocio de exportación de rollos de pino y de eucaliptus, a futuro.

Cadena de valor y oferta de rollos

Cargar un barco cada mes representar la creación de más de 120 puesto de trabajo, sin incluir la actividad de cosecha que se desarrolla en el bosque. Luego comenzará nuevamente el ciclo de plantación y silvicultura, hasta llegar a formar nuevamente una masa forestal.

Es importante aclarar que la exportación de rollos no dejará sin materia prima a la industria local. Si se analizan las curvas de oferta y demanda, claramente hay un sobre oferta de pino. Pero, además, debemos saber que de la cosecha de un bosque de 18 años se exporta el 60 por ciento del volumen y el otro porcentaje se destina a la industria local.

Para completar un barco se requieren unas 150 hectáreas de plantaciones de pino. Sólo en la provincia de Corrientes, según los últimos inventarios, existen unas 400.000 hectáreas plantadas.

Por otro lado, es importante tener en claro que se exportan rollos porque la productividad silvícola del país es competitiva a nivel internacional. Las altas tasas de crecimiento y la capacidad productiva, sumado al desarrollo de puerto locales y al tipo de cambio, han generando una ventana de oportunidades que se debe aprovechar.

La productividad industrial de la madera (aserrío) hoy no tiene capacidad para exportar. Se debe mejorar la calidad del corte de la madera, incrementar la capacidad de secado y desarrollar otras habilidades para que los aserraderos locales puedan exportar tablas. Hoy, cuando se analiza la estructura de costos de la industria del aserrío, los costos agregados de producción pueden superar el precio de los productos a vender.

Y eso hoy sucede para muchos aserraderos del Río Uruguay, en parte por la baja productividad, la obsolescencia de los equipos y la falta de un financiamiento para la modernización de la industria y el aumento de capacidades de secado.

Es posible que a futuro se combinen bodegas con rollos o tablas aserradas en la medida que la industria pueda tener una mejorar en su calidad y capacidad productiva; y en la medida que pueda tener costos competitivos para participar en el mercado exterior. Hasta no tener industrias de aserrío con buena tecnología, será difícil vender productos con más valor agregado.

Leer: “Quedamos atrás desde el punto de vista tecnológico” para el mercado exportador

Fotos: Gentileza Genesis24.net

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