Pablo Franzini, vicepresidente del Negocio de Maderas de Arauco y CEO de Arauco Argentina, disertó en agosto en el panel “El mundo y Argentina”, cuyo moderador fue Manuel Chiappe, subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal de la Nación. Fue en el seminario “Inversiones, Competitividad y el Desafío Global” que organizó AFoA el 21 y 22 de agosto en Posadas y tuvo la participación de más de 200 empresarios y referentes del sector forestoindustrial. Entrevista exclusiva con Desarrollo Forestal.
“Yo me voy a concentrar en el mercado americano. No es el único, ni mucho menos, pero es un mercado enorme. Es sofisticado, muy interesante.
Empiezo por decirles algo que creo que todos tenemos claro: el principal activo de inversión del mundo es la casa. La mayoría de nosotros cuando podemos tenemos nuestra casa. A los mortales nos gusta tener la casa.
Entonces es un activo que en Estados Unidos específicamente es muy, muy grande. En Estados Unidos se construyen alrededor de 1,4 millones de casas todos los años. Hay un mercado de remodelación y de reparación de US$ 500.000 millones al año.
Una casa promedio cuesta alrededor de US$ 400.000 con todo, incluido el terreno.
Déficit habitacional
“Pero en este mercado faltan casas. Esto es muy importante tenerlo en cuenta. Como en todo el mundo hay un problema habitacional, en Estados Unidos hay un problema habitacional enorme.
Para la calidad de vida americana y para su estándar faltan muchas casas y las casas en promedio en Estados Unidos son muy grandes. Hay que tener claridad de esta demanda no satisfecha en la economía más rica del mundo.
Y las casas que están construidas tienen un promedio de 40 años de antigüedad, y son de madera.
El otro punto es que la generación más grande de Estados Unidos son los hijos de los baby boomers, que es la generación que está llegando. Es una generación que, además, atrasó su decisión de comprar la casa.
Los americanos en general compraban su casa cerca de los 30 años, e incluso antes, y hoy la están comprando más cerca de los cuarenta años.
Por todos estos temas que les dije es que nos estamos enfocando en este mercado, aunque hay muchos mercados en el mundo muy interesantes. Pero éste es enorme y la oportunidad para Argentina es muy grande.
Freno financiero
El principal freno hoy es la tasa de interés (NdR: Tras el seminario la Reserva Federal de Estados Unidos aumentó el 16 de septiembre la tasa de interés de referencia en 0,25% y pasó a ubicarla entre 3,75% y 4%), obviamente es la inflación. Además, han puesto aranceles a las importaciones, algo que no nos gusta a los que creemos en el libre comercio.
Claramente hay frenos que puede ser que en el futuro no estén, que controlen la inflación, bajen la tasa. Los créditos hipotecarios son muy potentes en Estados Unidos, la gente se endeuda a 30 años a tasas bajas. Todo esto se puede activar de manera muy fuerte.
Y lo que todo sabemos es que las casas en Estados Unidos son todas de madera. Para nosotros, como sector forestal de Argentina, la oportunidad es enorme.
Hay señales que hacen pensar que el futuro es muy auspicioso. Y yo creo que es una enorme, enorme oportunidad para Argentina, pero es una oportunidad siempre y cuando podamos ser competitivos.
Tenemos que poder ser muy competitivos en toda la cadena. Se va a hablar de logística. El río es una oportunidad enorme. Hay una oportunidad enorme de bajar muchísimos costos: por regulación, por inversión, por trabajo mancomunado entre las empresas del sector privado y de toda la cadena.
Pero acá nos vamos a salvar si vamos como equipo. Si vamos las empresas grandes, medianas, chicas, proveedores, proveedores de servicios con el gobierno y nos ponemos a trabajar para ser más competitivos que esas mismas cadenas en otros países.
Innovación
Y el otro punto es la innovación. Acá hay muchos productos sofisticados, de valor agregado. Tenemos que querer ir para adelante y no haciendo puro comodity.
Estamos lejos del mercado, tenemos que bajar todos los costos posibles en logística, en los trámites burocráticos. No podemos desperdiciar ni un centavo porque los competidores son muy buenos.
Y además tenemos que pensar en una variedad de productos enorme y mucho más sofisticada de la que estamos acostumbrados.

En Estados Unidos están las molduras, están los bordes de las puertas, están los bordes de las ventanas, los sidings, los closets, las cocinas, los baños, armarios.
Y hay una cantidad infinita de componentes donde podemos participar. Pero tenemos que trabajar juntos y ser súper eficientes, súper sofisticados para poder ser mejor que el resto. Muchas gracias”.
Entrevista exclusiva
Un enviado especial a Posadas de Desarrollo Forestal habló en exclusiva con Pablo Franzini luego de la ponencia.
– Hablaste de sumar valor agregado y hablaste mucho del mercado de Estados Unidos. Este mercado es predominantemente para comodities, ¿o no?
– No, no, yo creo que no. En las molduras hay mucho agregado de valor. En componentes de todo tipo hay mucho agregado de valor. Yo creo que la clave es que pasemos de ser proveedores de materia prima a ser proveedores de componentes. Los americanos tienen un problema: la mano de obra es escasa y carísima.
Entonces, en la medida que nosotros podamos hacer productos que estén listos para ser ensamblados en el mercado americanos adentro de una casa o adentro de un mueble, yo creo que vamos a estar agregando mucho valor. Y nos vamos a escapar un poquito del comodity. Yo creo que hay que empezar a pensar la industria como la industria autopartista.
Una cosa es fabricar autos, pero el que fabrica autos en gran medida ensambla y los componentes vienen de algún lado. Yo pienso que la industria forestal argentina puede ser un proveedor de componentes de casas y de muebles para el mercado americano.
– Vos mencionaste que en Arauco no tienen previsto realizar inversiones.
– No, no inversiones del tamaño de ArPulp. Nosotros siempre estamos invirtiendo.
– ¿Habría una línea para fabricar estos productos o lo harían a façon con otros proveedores?
– No, siempre podés esperar que invirtamos en líneas de producción de valor agregado. De hecho, lo vamos haciendo. Por así no se nota, no se escucha, pero nosotros siempre estamos pensando en sumar valor agregado a nuestros centros productivos.
– ¿Y eso generaría productos con valor agregado para exportar?
– Por ejemplo, la línea de melaminas sobre el tablero que nosotros tenemos es valor agregado, la impregnación es valor agregado. De alguna manera, siempre vamos pensando en ese sentido. Y por ahí no hemos hecho tanto en Argentina como hemos hecho en otros lugares, pero este proceso de apertura al mundo nos da esperanza para poder invertir.
– Vos hablaste de logística, que para mí es uno de los costos fundamentales a buscar reducir. Yo creo que ahí sí el gobierno tendría que haber avanzado más rápidamente quizás. Es mi opinión personal. Una reducción en ese sentido facilitaría mucho el andar del sector foresto industrial. Si se pudieran reducir entre un 7 por ciento y un 10 por ciento el sector ganaría competitividad.
– Sí, sin dudas. Yo no hice las cuentas, pero no tengo dudas de que el río es una gran oportunidad para el sector forestal. También el tren. Eso es muy, muy importante. La industria forestal necesita un tren y necesita una barcaza eficiente. La barcaza es más regulación porque es un tema de desregular un poco y la inversión va a llegar.
– Vos hablaste mucho del mercado de Estados Unidos. La imagen que yo tengo es que el acuerdo entre Mercosur y Unión Europea nos generaría mayores posibilidades de exportar productos con valor agregado.
– Yo creo que los dos mercados nos sirven. El mercado americano es un mercado de enormes posibilidades porque está en la cultura americana tener un proyecto en tu casa. Y estar modificando y arreglando la casa. Y eso lo hacen con madera.
El mercado americano es una gran oportunidad para todo proveedor de productos de madera serio y confiable del mundo. Y ahí nosotros queremos estar. Y, sin duda, yo soy muy optimista con el mercado europeo una vez que se firmó el tratado de libre comercio, que nos llevó como 30 años. La realidad es que creo que es una tremenda oportunidad. Es un mercado diferente.
La propensión a consumir es mucho más alta en el americano que en el europeo, pero el europeo también consume bastante madera. Y, como decías, sofisticada, como CLT. Pero todavía son volúmenes relativamente chicos comparados a los volúmenes que se manejan en Estados Unidos. Pero sin duda Europa también tiene que ser una oportunidad para nosotros.
– ¿Cuál es tu perspectiva del mercado de Estados Unidos próximamente?
– Yo creo que Estados Unidos va a tener todavía un ciclo de inflación a niveles altos para ellos. El mercado de la construcción está más bajo de lo que podría estar. Yo creo que va a llevar un tiempito más (su recuperación).
Leer: Competitividad e infraestructura: el desafío de reducir los costos logísticos
Fotos: Desarrollo Forestal (Enviado Especial a Posadas).
















