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Mercado de carbono: oportunidades y la búsqueda de una ley

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Federico Moyano, director de ProSustentia y miembro fundador de la Mesa Argentina de Carbono, habló sobre “Oportunidades y desafíos de los sectores agropecuario y forestal en el mercado de carbono”. Fue el 21 de julio en La Rural, en una jornada que organizó ConFIAr, donde luego mantuvo una entrevista exclusiva con el enviado de Desarrollo Forestal. “Hay una posibilidad técnica muy grande, pero tenemos bastantes desafíos. En primer lugar, la seguridad jurídica. Es muy importante contar con una ley de carbono”, afirmó.

“La idea es contarles el potencial que tiene el sector forestal y agropecuario respecto de la generación de créditos de carbono.

Una breve introducción sobre los tipos de proyectos que existen. Por un lado, tenemos los proyectos que reducen emisiones. Puede ser a través de la sustitución de energías tradicionales por energías renovables, la eficiencia energética, evitar emisiones de metano.

Por otro lado, tenemos otro gran grupo de proyectos que son los que captura el dióxido de carbono de la atmósfera a través de distintos tipos de sumideros.

Dentro de ellos tenemos dos subgrupos: uno son las soluciones basadas en la naturaleza (NBS), con los sectores forestal y agropecuarios como principales protagonistas.

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Dentro de los proyectos forestales hay tres subtipos: por un lado, aforestación, reforestación y revegetación en zonas donde no hay sumideros.

Potencial de NBS en Argentina

Estos son grandes números basados en supuestos genéricos y en números muy gruesos.

Por ejemplo, un proyecto típico REED capturaría una media de 125 toneladas de carbono por hectárea a lo largo de la vida del proyecto, en agricultura y ganadería un poco menos -entre 35 toneladas y 50 toneladas- y en forestaciones es muy variable. Pero podría ser un promedio de 200 toneladas por hectárea.

Si tomamos como supuesto que el 10 por ciento del total de esa superficie se destina a desarrollar proyectos de carbono esto implicaría que se podría llegar a generar más de 1.000 millones de toneladas de dióxido de carbono capturadas, o debitadas en el caso de proyectos REED.

Y, también tomando un supuesto muy conservador dentro del mercado voluntario -que es en el que hoy Argentina tiene la posibilidad de comercializar sus créditos-, de US$ 20 para los próximos 20 años estamos hablando de ingresos potenciales por la venta de créditos de carbono de unos US$ 21.000 millones. O sea, unos US$ 1.000 por año.

Hablo de 20 años porque en general es el período de acreditación de un proyecto, pero pueden ser más o menos.

Desafíos

Tenemos bastantes desafíos. En primer lugar, la seguridad jurídica. Es muy importante contar con una ley de carbono, que garantice por un lado la titularidad de los créditos de carbono para el productor y que le dé la posibilidad al productor de comercializarlos en los distintos mercados, sea en el voluntario o en los regulados.

Y también que se pueda demostrar la titularidad de la tierra. Son proyectos de muy largo plazo que necesitan tener muy en clara la titularidad de la tierra para que puedan extender los certificados.

Poder tener acceso a los mercados regulados. Hay dos grandes tipos de mercados de carbono a nivel global: los regulados y los voluntarios. La principal diferencia es que los regulados son aquellos donde quien compra está obligado porque, si no, tiene una multa por no cumplir con ese objetivo. El voluntario lo hace por motu propio.

La gran diferencia entre los dos es el precio. El precio del mercado regulado puede ir de US$30 a US$100, mientras que el precio del mercado voluntario estamos hablando de valores, en promedio, de US$10 a US$15.

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Argentina hoy debería tener alguna normativa y se está trabajando bastante desde la Mesa de Carbono y desde otros sectores para promover que Argentina se ponga en línea con el Artículo 6 de Acuerdo de París, que es el que permite que los proyectos desarrollado en Argentina puedan ser comercializados en mercados regulados.

Ahí se requeriría una autorización de parte del gobierno nacional para vender esos créditos y que se haga lo que se llama el ajuste correspondiente, que es un requisito que exige Naciones Unidas para hacer esa transferencia de créditos entre un país y otro.

Entrevista exclusiva

– La inserción del sector forestal en los mercados de bonos de carbono todavía no ha despertado tanto interés, siendo que se trata de una fuente de ingresos potencialmente interesante.

– Sí, es verdad, porque todavía no se han concretado tantos proyectos.

Mercado de carbono búsqueda ley
Moyano estimó que los ingresos potenciales por venta de créditos de carbono para los próximos 20 años serían de unos US$ 21.000 millones en mercados voluntarios.

– Cuando llega el momento el productor pregunta qué costos tiene tramitar la certificación y no avanza. Por eso te pregunto sobre el financiamiento que puedan llegar a tener los proyectos.

– Sí. Hasta hace un par de años el financiamiento venía mucho por inversiones directas de empresas y organizaciones de diferente índole que estaban interesadas en generarse sus propios créditos para poder cumplir con el objetivo que se habían autoimpuesto de reducción de emisiones o de carbono neutralidad, si fuera el caso. Por ejemplo, ahí está el caso de Vista Energy, empresa petrolera argentina que tiene una política de descarbonización, de acción climática, en donde tienen el objetivo concreto de alcanzar la carbono neutralidad. La empresa se puso a desarrollar sus propios proyectos. Hoy tiene seis proyectos en Argentina, que están avanzando.

– Pero siempre estamos hablando de proyectos nuevos.

– Todo sobre proyectos nuevos, pero el sector forestal tiene también la posibilidad de generar créditos a partir del manejo forestal, lo que se llaman proyectos de manejo forestal mejorado. A través de cierto manejo, que en general se da a través de la extensión de la rotación, se piensa en acumular en promedio más carbono en esa área, y esa acumulación adicional de carbono puede ser certificada y comercializada. De esa manera el productor le está dando más valor a su madera…

– Si planto y busco madera de calidad tengo la posibilidad de vender bonos de carbono.

– Si se extiende el turno de rotación más de lo que se lo haría en la práctica común. Por ejemplo, si se pasara de 20 años a 25 años esos cinco años más de captura de carbono se podrían certificar y vender créditos de carbono.

– Hiciste una gran diferenciación de precio de los créditos de carbono entre el mercado regulado y el no regulado o voluntario.

– Exacto.

– Argentina accede hoy al mercado voluntario.

– Estamos luchando para poder acceder al mercado regulado.

– Para ingresar al mercado regulado tienen que participar el Estado. La pregunta es: ¿cómo podríamos acceder al mercado regulado, teniendo en cuenta que el gobierno actual no adhiere a la Agenda 2030?

– Entendiendo que hay una posibilidad de desarrollo de un sector enorme, donde va a poder tener ingreso de divisas por exportación de créditos de carbono. Y también ingreso de divisas para inversión es esos proyectos. Yo dije que se podrían llegar a generar alrededor de US$ 20.000 millones de ingresos por la venta de créditos de carbono, a lo que se suma todo lo que genera el desarrollo del proyecto. Se necesita invertir en una práctica diferente, invertir en plantaciones nuevas.

Leer: Uruguay: Bono Soberano vinculado al cambio climático

Fotos: enviado especial Desarrollo Forestal

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