Catorce organizaciones alemanas de los sectores de ventanas, puertas y construcción con madera han pedido al Gobierno federal que no respalde la actual propuesta de normalización europea para estos productos.
Consideran que podría incrementar las exigencias de ensayo, documentación y gestión administrativa, especialmente para los productos fabricados a medida.
La petición, dirigida a la ministra federal de Construcción, Verena Hubertz, cuenta con el respaldo de organizaciones representativas de la construcción en madera, la fabricación de ventanas, puertas y fachadas.
Así como de entidades técnicas y empresariales del sector, entre ellas HDH, ProHolzfenster, VFF, VHI, Tischler Schreiner Deutschland e ift Rosenheim.
La preocupación del sector no se dirige al Reglamento Europeo de Productos de Construcción (UE) 2024/3110, ya en vigor, sino al borrador de mandato de normalización que la Comisión Europea está preparando para ventanas, puertas y productos relacionados.
Este documento servirá de base para que los organismos europeos de normalización desarrollen y revisen normas aplicables a ventanas, puertas y otros productos de la envolvente del edificio.
La propuesta contempla la revisión y elaboración de normas para ventanas, puertas peatonales, puertas industriales y comerciales, puertas de garaje, lucernarios, herrajes, persianas, toldos y otros productos vinculados a la envolvente del edificio.
También incorpora nuevos requisitos relacionados con la sostenibilidad ambiental, las sustancias declarables, la digitalización de la información y los sistemas de control de producción en fábrica.
Las organizaciones firmantes
Las organizaciones firmantes sostienen que las ventanas y puertas son productos con un elevado grado de personalización.
Las distintas combinaciones de dimensiones, perfiles, acristalamientos, herrajes, acabados y prestaciones generan un gran número de variantes de producto.
Según el sector alemán, la incorporación de nuevas exigencias documentales, ambientales y digitales podría traducirse en una carga administrativa desproporcionada para los fabricantes, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.
Por ello, reclaman que las futuras normas europeas permitan aprovechar métodos de cálculo ya consolidados, eviten duplicidades en las declaraciones técnicas y ambientales y contemplen requisitos proporcionales para productos personalizados.
Las asociaciones también defienden que la implantación del Pasaporte Digital de Producto se produzca únicamente cuando existan una base jurídica y una infraestructura técnica plenamente definidas.
Aunque la iniciativa parte de Alemania, el debate tiene una dimensión europea, ya que las futuras normas derivadas del Reglamento (UE) 2024/3110 serán de aplicación en el mercado comunitario.
Por este motivo, las preocupaciones expresadas por los fabricantes alemanes sobre el incremento de ensayos, documentación técnica, información ambiental y requisitos digitales pueden resultar de interés para los fabricantes europeos del sector, a la espera de conocer el contenido definitivo de las futuras normas armonizadas.
Las organizaciones alemanas advierten de que los nuevos requisitos podrían obligar a incrementar los recursos destinados a documentación, ensayos externos, sistemas informáticos y mantenimiento de datos técnicos.
Según una estimación interna realizada por las asociaciones firmantes, los costes de determinados productos podrían aumentar hasta un 15%, aunque esta cifra corresponde a una valoración del propio sector y no a una evaluación oficial de impacto realizada por la Comisión Europea.
Las organizaciones firmantes solicitan que Alemania promueva modificaciones al texto antes de que las futuras exigencias se incorporen a las normas europeas aplicables a ventanas y puertas.
Fuente: AITIM.















