Casa FOA 35º en Villa Devoto: Espacio 29, “Espacio de Coworking”

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Espacio 29, “Espacio de Coworking”, por María Ponce Quinteros, Marcela Rodríguez y Lorena Spínola. Los puestos operativos de trabajo fueron realizados en Línea Zen, materializada con placas melamínicas Praga de Faplac, con patas aluminio anodizadas color rojo.

Primera de muchas entregas en las que la arquitecta María José Verón analiza desde su óptica profesional los que, a su entender, fueron los espacios destacados de la trigésimo quinta edición de Casa FOA.

Casa FOA Nº 35 se desarrolló del 21 de septiembre al 28 de octubre en la sede del ex Convento Nuestra Señora de la Misericordia, ubicado en Villa Devoto, Capital Federal.

Espacio 29: Espacio de Coworking, por María Ponce Quinteros, Marcela Rodríguez y Lorena Spinola

Durante mucho tiempo trabajar en un estudio o taller propio, o incluso en la propia casa, solos aislados de los demás se consideró la única manera de hacerlo. Sin embargo, lo que antes resultaba una propuesta conocida y aceptada, comenzó a presentar fisuras e inconvenientes.

Por ejemplo, nos fuimos dando cuenta que trabajando en casa nos aislamos, quizá no hablamos con nadie, no intercambiamos una experiencia personal o una opinión profesional. Si, por el contrario, armamos y equipamos un estudio privado, los costos de mantenimiento se elevan mucho y no siempre es productivo.

Es por eso que comenzaron a surgir desde hace años en todo el mundo los Coworking, espacios pensados para que profesionales y trabajadores de distintas áreas puedan utilizarlos cuando necesitan un espacio privado, o de reunión, sin tener que hacer frente a los gastos de un estudio personal.

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El Coworking promueve la inteligencia colectiva. Es compartir el espacio, aún cuando no se compartan las disciplinas, haciendo incluso de esa diferencia la posibilidad de generar un encuentro laboral enriquecedor. Asimismo, esta tendencia, representa múltiples ventajas: promueve el debate, aumenta la concentración.

La experiencia del Estudio PQR transformó los espacios en que debe intervenir manteniendo el equilibrio entre sustentabilidad, creatividad, funcionalidad, dinámica, ergonomía, estimulación y belleza.

El objetivo fue aportar bienestar a las personas en su lugar de trabajo, creando entornos laborales acordes con los nuevos tiempos. A su vez, para desarrollar estos ámbitos es importante contar con productos inteligentes y contar con una estrategia que respete el medio ambiente desde el inicio del proceso.

El espacio y su materialización: para poder cumplir con la consigna, el equipo contó con la colaboración de Grupo A2.

Consigna y materiales

La consigna fue proyectar un ámbito joven estimulante, y esencialmente dinámico y lleno de color que permita desarrollar las múltiples actividades que necesitan realizar sus usuarios.

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Éstas cubren un amplio espectro e incluso a veces se realizan simultáneamente, como la necesidad de estudio y concentración individual, el trabajo en grupo y también el momento de creación y recreación.

Para ello se proyectaron varias zonas bien definidas: una de puestos de trabajo individuales, otra que permite tener una reunión de trabajo privada y aislada acústicamente del resto; y una tercera descontracturada y relajada rodeada de verde y, por último, una franja de servicios donde se ubican los lockers, zona de barra y kitchenette.

Para la envolvente se resolvió pintar los muros en color Madera Ahumada de Alba. Los cielorrasos trabajados en distintos niveles se realizaron con dos tipos diferentes de placas de Knauf, la Standard y la Cleaneo Akustik Aleatoria 8/15/20.

Estas placas son especiales para todo tipo de sitios concurridos, reduciendo la reverberación y creando un ambiente acogedor para brindar conferencias, ver una película o simplemente, mantener una charla, aportan confort por su doble acción: las perforaciones de las placas absorben el sonido y reducen la reverberación. Además, actúan como catalizador natural y eliminan olores y sustancias tóxicas del aire de forma sustentable.

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La alta tecnología aplicada se combina con un diseño moderno y estético, tanto en cielorrasos como en revestimientos. Contuvo una garganta perimetral y en el centro, como elemento focal, un gran volumen circular que ilumina el árbol y las zonas de relax.

Sobre la pared izquierda, donde se concentran las zonas de servicios, los lockers fueron de melamina roja en contraste con la heladera retro y los microondas de Gorenje y la barra.

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Esta pared se revistió en papel entelado de Intercover, lo mismo que las alfombras del box interno, especialista en materiales acústicos.

En cuanto al resto, se decidió dejar en ciertas áreas el piso original del convento.

El volumen central de relax estuvo equipado con sillones curvos Bend, sillón Tangram y banquetas movibles Up de Grupo A2. Esta zona contó con una carpeta Spin de algodón natural de Tribalia.

Los puestos operativos de trabajo fueron de la Línea Zen, materializada con placas melamínicas Praga de Faplac, con patas aluminio anodizadas color rojo. Las sillas para estos puestos fueron las X5 de Grupo A2, con cabezal y percha para colgar y cuentan con un sensor que va testeando la postura de la persona, indicándole que cambie de posición, si permanece mucho tiempo en la misma. Este sistema inteligente trata de cuidar la salud de los usuarios.

Al fondo del espacio hubo un módulo semi cerrado de la Línea Longo Pod de Grupo A2, apto para reuniones más privadas. Contó con una mesa y TV para proyecciones. El mismo está aislado del resto del espacio por paneles verticales aislantes acústicos giratorios, que se podían mover y cambiar de posición en el espacio según se los necesite.

Las cortinas fueron de Wood Blind, con flejes de madera de 50 mm de Riel americano.

Los muebles contaron con herrajes Grass y también se materializaron en melamina de Faplac, color rojo y Praga.

De este modo, las autoras lograron un lugar de trabajo descontracturado, estimulante, apto para la creación y para todos aquellos que compartan la idea de que es posible trabajar e interactuar con otros de manera distinta a la oficina convencional.

La iluminación fue de Griscan y constó de leds ocultos en gargantas en el cielorraso y paredes, dos colgantes de Foscarini sobre el box de reuniones y dos artefactos tipo listón sobre cada línea de escritorios. Los cuadros del espacio fueron de la artista plástica Alicia Giménez.

Fotos: Gentileza Casa FOA y Enviado Especial de D&F Muebles a Villa Devoto.

Más información: www.facebook.com/casafoa www.twitter.com/casafoa www.instagram.com/casafoa

* María José Verón (arq.mariajoseveron@gmail.com), arquitecta y docente de la Universidad Nacional de Córdoba, es columnista de D&F Muebles.

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