El sector de la construcción responde a los desafíos climáticos con la «construcción ligera», una solución sostenible que limita la extracción de recursos y reduce las emisiones de dióxido de carbono. Fuente: Foro Económico Mundial, difundido por CADAMDA.
La menor pérdida de calor, la mayor disponibilidad de materiales y los costos reducidos permiten construir viviendas más cómodas y asequibles, al tiempo que se optimizan los presupuestos de grandes proyectos con condiciones más seguras.
Acelerar la adopción de métodos de construcción ligera depende de la capacitación de los actores de la cadena de valor, un marco regulatorio mejorado y un mejor acceso a los datos.
En respuesta a los desafíos climáticos y los cambios demográficos, el sector de la construcción atraviesa una transformación profunda. Enfoques más ágiles y sostenibles, como la construcción ligera, ofrecen soluciones más rápidas y responsables para las necesidades actuales.
¿Qué es la construcción ligera?
A diferencia de la construcción tradicional, que depende de materiales pesados como el concreto o el ladrillo, la construcción ligera prioriza estructuras de soporte livianas.
Por ejemplo, sobre «esqueletos» de madera, metal o concreto, se pueden instalar sistemas de fachadas y particiones no portantes (paredes interiores o muros exteriores que no sostienen el peso estructural del edificio, sino que cumplen funciones de aislamiento, protección climática, resistencia al fuego, separación acústica y organización del espacio).
Estas estructuras representan una solución adecuada y sostenible para reducir la huella de carbono de los edificios, cumpliendo a la vez con las exigencias de costo, rapidez y confort. Al reducir el uso de materiales pesados con alto contenido de carbono, la construcción ligera limita la extracción de recursos naturales y el consumo de energía, evitando así emisiones de dióxido de carbono y fomentando la circularidad.

Además, la construcción «off-site» (fuera de la obra) de todo el edificio o parte de él genera menos residuos y menos disrupciones en la obra.
¿Cuáles son los beneficios económicos y sociales de la construcción ligera?
La construcción ligera no implica sacrificar el nivel de confort y el rendimiento del edificio, especialmente en términos de eficiencia energética.
Por el contrario, facilita el acceso a viviendas dignas y cómodas para un mayor número de personas.
En Norteamérica, la construcción ligera es una solución clave ante la enorme demanda de vivienda asequible. El uso de madera es común tanto allí como en el norte de Europa, al ser un recurso económico y accesible.
La gestión forestal adecuada en estos países también limita la deforestación, garantizando la sostenibilidad de estas soluciones.
Desde el punto de vista energético, el uso de madera en la estructura de edificios ligeros reduce la pérdida de calor en los puentes térmicos, por ejemplo, donde se unen dos paredes.
Este método también ha sido fundamental para la reconstrucción de ciudades vulnerables a desastres naturales derivados del calentamiento global.
En Turquía, este método resultó esencial para la reconstrucción rápida tras los terremotos de 2023, permitiendo crear estructuras livianas con consecuencias menos graves en caso de un nuevo colapso.

Este enfoque también facilita la transición hacia edificios más adaptables y reversibles que responden a los retos de la flexibilidad urbana y los cambios en los estilos de vida.
Esto supone una ventaja al final de la vida útil del edificio, ya que puede desmontarse fácilmente para ser reutilizado en otro lugar o reciclado.
El Triodos Bank de Países Bajos (ver foto adjunta), diseñado por RAU Architects y Ex Interiors, es el primer edificio de oficinas de madera que puede desmontarse por completo. Fue concebido como un banco de materiales, donde cada componente físico está indexado y registrado en la plataforma Madaster para facilitar su reutilización.
Ensamblada con 165.312 tornillos, la estructura posee un potencial circular del 100% sin pérdida de valor en materiales o productos.
El Triodos Bank obtuvo la certificación BREEAM Outstanding y diversos reconocimientos, entre ellos el Architecture MasterPrize™ 2020 en la categoría de Arquitectura Verde.
Por otro lado, el diseño de las Oficinas de la Administración Municipal de Rávena, en Italia, se basa en la optimización de la eficiencia energética aprovechando las características de la envolvente del edificio.
Se prestó especial atención a la luz y la circulación natural del aire, lo que se refleja en el uso de cubiertas verdes, grandes ventanales aislantes y una espectacular fachada que funciona como parasol.

Desde las primeras fases del diseño, el uso de materiales respetuosos con el medio ambiente fue una prioridad.
Además, cada componente puede ser reemplazado o reparado de forma individual sin necesidad de un desmontaje completo. Esta construcción optimiza los costos generales de mantenimiento y gestión a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto.
Más allá de sus ventajas ecológicas, la construcción ligera responde eficazmente a las limitaciones presupuestarias y de tiempo. La ligereza de los materiales permite cimentaciones más sencillas y plazos de ejecución más cortos.
La construcción industrializada puede ahorrar hasta un 30 por ciento de tiempo respecto de los métodos convencionales.
En Cataluña, por ejemplo, un hospital de 108 camas diseñado con elementos modulares se construyó en solo cuatro meses; esto no solo permitió ganar tiempo, sino que mejoró las condiciones de trabajo y la seguridad, gracias a una menor manipulación de materiales y al uso de elementos fabricados en serie.
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Fuente y fotos: Foro Económico Mundial (World Economic Forum).
















