Greenpeace Internacional decidió limitar a nivel mundial su apoyo a FSC

Familias de organizaciones campesinas de mesas de tierras locales vinculadas al Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE) y activistas de Greenpeace realizaron tareas de enriquecimiento de bosques nativos plantando cerca de 8.500 algarrobos blancos en territorio de comunidades campesinas del departamento Guasayán.

A continuación se difunde de manera textual la “Declaración sobre la certificación forestal y recomendaciones para empresas y consumidores” emitida por la sede central de Greenpeace, con sede en Amsterdam, Holanda. “Greenpeace Internacional ya no pertenece a ningún sistema de certificación forestal”, se sentenció en el comunicado.

Resumen de recomendaciones

– Reduce, reutiliza y recicla. Greenpeace recomienda a las personas y empresas que reduzcan su consumo, reutilicen al máximo los productos y, cuando sea necesario, compren productos fabricados a partir de papel 100% reciclado post-consumo y madera recuperada. Todos los productos deben ser diseñados para ser reciclados en su totalidad y con facilidad.

– Cuando las empresas que compran grandes volúmenes se abastezcan de fibra/madera virgen deben llevar a cabo una diligencia debida sobre el origen del suministro, las especies utilizadas, la protección de los altos valores de conservación (AVC), incluidos los Paisajes Forestales Intactos (IFLs) i y la garantía de que se respetan los derechos de los pueblos indígenas.

– La certificación forestal, como la madera certificada de gestión forestal FSC 100%, puede ser una herramienta útil para llevar a cabo esta diligencia debida. No obstante, en muchas ocasiones es necesario una diligencia debida adicional, como por ejemplo cuando los productos provienen de regiones donde las instituciones de la sociedad civil son débiles, el nivel de corrupción es alto y/o los altos valores de conservación (AVC) no se protegen oficialmente; y para asegurar que se cumplen los compromisos de no deforestación, no destrucción de turberas y no explotación (NDPE). Greenpeace advierte contra el uso de sistemas de certificación forestal más débiles, como el PEFC, ya que no pueden garantizar ni la legalidad ni unas prácticas de gestión forestal mínimamente responsables sobre el terreno.

– Greenpeace Internacional ya no pertenece a ningún sistema de certificación forestal. Las oficinas de Greenpeace pueden elegir ser socias del FSC y participar a nivel nacional cuando el FSC tenga una sólida implementación local. Ninguna entidad de Greenpeace es miembro del PEFC o de sus filiales.

Recomendaciones para el consumo de productos de origen forestal

– Reduce, reutiliza y recicla. Greenpeace recuerda que lo mejor para el medioambiente es, en primer lugar, reducir el consumo; después, reutilizar los productos tanto como sea posible; y tercero, utilizar productos que estén hechos de fibras alternativas 100% recicladas post-consumo y producidas de forma responsable. Los productos más respetuosos con el medioambiente son aquellos que no terminan en la papelera. Necesitamos reducir drásticamente el consumo de productos de fibra de madera si queremos proteger los últimos bosques que quedan. Cuando sea absolutamente necesario utilizar productos desechables, estos deben ser de fibras alternativas 100% recicladas y/o producidas de manera responsable siempre que sea posible.

Si no hay disponibles productos de pasta de papel y papel reciclados, la mejor opción suelen ser los productos 100% FSC. Siempre que sea posible, Greenpeace recomienda averiguar de dónde proceden los productos. De manera especial, es importante saber si existen problemas medioambientales o de derechos humanos en las regiones de origen y si se cumplen los compromisos de NDPE. Los productos que usan fibra virgen se deben diseñar de forma que sean total y fácilmente reciclables.

En madera y productos de madera, Greenpeace recomienda el uso de madera recuperada. Cuando no sea posible emplear este tipo de madera, la mejor opción es la madera que lleva la etiqueta 100% FSC. No obstante, siempre que sea posible, los consumidores (especialmente los que compran grandes volúmenes de madera, como los constructores) deben investigar más a fondo para minimizar el riesgo de comprar madera de fuentes conflictivas. Los grandes compradores deben siempre obtener información tanto de la ubicación de la fuente como de las especies utilizadas y optar por fuentes locales o regionales que operan de manera responsable.

Greenpeace advierte a los consumidores que los productos etiquetados FSC Mixto no cumplen todos los principios de la gestión forestal FSC. Los productos etiquetados FSC Mixto contienen madera que procede simplemente de fuentes “controladas”, pero no de una gestión forestal certificada, y hemos encontrado en algunos casos madera que proviene de la destrucción de áreas de alto valor de conservación y de donde se han violado los derechos tradicionales debido a los fallos en el control de la cadena de suministro.

Además, en la actualidad el PEFC y las etiquetas que avala (como el SFI, el CSA en Norteamérica y el IFCC en Indonesia) no son una buena garantía de que se cumple un gran desempeño medioambiental y social, por lo tanto, Greenpeace recomienda evitar su compra.

Recomendaciones para los grandes compradores de madera, pasta de papel y papel

En primer lugar, Greenpeace anima a los grandes compradores de productos forestales a reducir el uso de fibra procedente de bosque virgen. Creemos que las opciones más sostenibles y los mejores indicadores de desempeño ambiental son los productos forestales 100% reciclado post-consumo y las fibras alternativas producidas de forma responsable.

Cuando sea absolutamente necesario utilizar madera o fibra virgen, los productos con el sello FSC 100% siguen siendo la mejor opción disponible. Sin embargo, dependiendo del origen de la fibra, a menudo es necesario realizar una diligencia debida adicional para garantizar que cumple los requisitos de la política de la empresa, incluida NDPE, especialmente cuando procede de regiones de “alto riesgo” donde las instituciones democráticas y de la sociedad civil son débiles y el nivel de corrupción es alto.

Greenpeace Internacional advierte nuevamente sobre el uso de productos “FSC Mixto” que contienen “madera controlada” iv la cual puede proceder de operaciones forestales destructivas que no han sido certificadas y en las que no se cumplen los principios y criterios FSC sobre gestión forestal.

Greenpeace avisa de manera enérgica contra el uso de fibra de madera certificada PEFC, ya que el PEFC y los sistemas de certificación que avala no ofrecen un marco global sólido para la conservación de los bosques y los derechos humanos.

En la medida que las empresas se adentren en esta realidad compleja, Greenpeace está disponible para ser una fuente de información.

Greenpeace y su participación en los sistemas de certificación forestal

Greenpeace Internacional no pertenece a ningún sistema de certificación forestal. Las veintiséis oficinas nacionales y regionales de Greenpeace son autónomas para decidir si pertenecer o no a los sistemas de certificación forestal. De hecho, algunas oficinas nacionales de Greenpeace son actualmente miembros del Forest Stewardship Council (FSC).

A día de hoy, abril de 2018, ninguna entidad de Greenpeace es miembro ni del PEFC ni de ningún sistema afiliado al PEFC como la Sustainable Forestry Initiative (SFI) en Norteamérica o la Indonesian Forestry Certification Cooperation de Indonesia.

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Desmontes en Salta en 2012. “Como sistema de certificación forestal, el FSC es una herramienta para la mejora de la gestión forestal y el aprovechamiento de los bosques, pero Greenpeace cree que no está haciendo lo suficiente en materia de conservación”, afirmó la entidad.

– Marzo 2018: Greenpeace Internacional cambia su status en el Forest Stewardship Council

Greenpeace Internacional fue uno de los miembros fundadores del Forest Stewardship Council (FSC), pero ha tomado la decisión de no renovar su afiliación al FSC debido a una puesta en práctica deficiente de los estándares y el fallo en la protección de los bosques.

Greenpeace Internacional fue socia fundadora del FSC, por lo que esta decisión no se ha tomado a la ligera. Los principios rectores y el modelo de gobernanza del FSC siguen siendo dignos de admiración: los criterios de gestión responsable se negocian entre los representantes de la industria, las organizaciones medioambientales, las organizaciones de la sociedad civil y los representantes indígenas en un sistema de cámara democrática equitativa; terceras partes independientes son las que auditan y certifican las operaciones forestales según estos criterios. Por tanto, aunque Greenpeace Internacional deje de ser socia, seguiremos estando en contacto con FSC Internacional y sus socios para tratar temas relacionados con la conservación de los bosques y con los derechos humanos.

Sin embargo, Greenpeace cree que los principios y criterios del FSC se están poniendo en práctica de manera desigual en los bosques del planeta. En algunas regiones la certificación FSC ha mejorado las prácticas forestales, pero en otras no ha cumplido su objetivo de conservar los bosques y proporcionar beneficios sociales adicionales. Esto ocurre particularmente en las regiones de “alto riesgo” donde las instituciones democráticas y de la sociedad civil son débiles y el nivel de corrupción es alto.

Como sistema de certificación forestal, el FSC es una herramienta para la mejora de la gestión forestal y el aprovechamiento de los bosques, pero Greenpeace cree que no está haciendo lo suficiente en materia de conservación. Aunque incluye normas para la conservación de los bosques y puede servir para ello, Greenpeace cree que el sistema FSC se centra actualmente en las operaciones forestales comerciales y necesita llevar a cabo mejoras para lograr una protección forestal a gran escala en todas las regiones forestales del mundo.

Greenpeace cree que la transparencia es la base de la rendición de cuentas

Es más, Greenpeace cree que la transparencia es la base de la rendición de cuentas y del abastecimiento responsable de productos. Está práctica está empezando a ser la norma común en las cadenas de suministro de materias primas. Para ser creíble, un sistema de certificación forestal debe publicar mapas digitales de las unidades de gestión forestal certificadas y de aquellas áreas de abastecimiento que el sistema considere de “bajo riesgo”. En la actualidad, ni el FSC ni ningún otro sistema de certificación de madera hacen pública la cartografía a nivel global; tampoco son públicos los informes de las auditorías de cada uno de los certificados de la Cadena de Custodia.

Por tanto, a nivel mundial, Greenpeace Internacional ha decidido limitar su apoyo al FSC y dejar que las oficinas nacionales decidan si seguir afiliadas, o no, en aquellas regiones donde sea correcto trabajar con el FSC para lograr estándares rigurosos y su aplicación real sobre el terreno. Greenpeace Internacional seguirá en contacto con FSC Internacional y sus socios para tratar temas relacionados con la conservación de los bosques y con los derechos humanos.

La postura de Greenpeace con respecto a los sistemas de certificación forestal menos creíbles no ha variado. Ni apoyamos al PEFC ni a los sistemas de certificación afiliados como la Sustainable Forestry Initiative (SFI) en Norteamérica, el Malaysian Timber Certification Council (MTCC), el Australian Forestry Standard (AFS) o la Indonesian Forestry Certification Cooperation de Indonesia. Ni Greenpeace Internacional ni las oficinas nacionales son miembros de ninguno de los sistemas PEFC.

Greenpeace tampoco respalda los productos que se encuentran en el mercado con certificación PEFC porque los sistemas PEFC carecen de la base y requisitos básicos para proteger los valores sociales y ecológicos ya que están principalmente al servicio de los intereses de la industria maderera.

Foto: Greenpeace

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